IGLESIA METODISTA
EL MESIAS
|
“ORANDO POR SUS OIKOS” “Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres...” (1ª Tim. 2:1-4).
La palabra
griega oikos
se traduce al español como casa u
hogar. De esta palabra se derivan otras como economía
o mayordomía. En las iglesias se habla siempre acerca de “orar
por los perdidos”; pero ¿cómo orar bíblicamente por nuestros
familiares, amigos y vecinos, es decir, por nuestros “oikos”
que aún
no conocen al Señor como su Salvador?. 1.
Se debe comenzar por conocer el corazón de Dios, lo más íntimo
de su ser, que añora la salvación de la humanidad (Ez. 33:11; Lc. 19:10;
Hch. 26:18; 1ª Tim. 2:4). No hay mejor manera de obtener pasión por los
perdidos que pasar tiempo en la presencia de Dios, escuchando su corazón. 2.
Estar motivado a orar por los perdidos al considerar su destino
eterno. Esos amables familiares, amigos y vecinos que viven cerca de
nosotros, cuyos hijos juegan muchas veces con los nuestros, se irán al
infierno, sin Cristo, si no
reciben el evangelio. La
descripción que nos da la Biblia acerca del infierno es espantosa: Ø
Es un lugar de dolor físico (Lc. 16:23). Ø
Habrá lloro constante (Lc. 13:28). Ø
También habrá crujido de dientes (Lc. 13:28). Ø
Es un lugar de oscuridad eterna (Mt. 8:12). Ø
Es un lugar de tormento eterno (Mt. 25:46).
Estas dos verdades: el sincero amor de Dios por la humanidad y el
eterno y terrible destino de aquellos que no conozcan a Cristo, deben
motivar a doblar las rodillas y clamar por los perdidos. Pero, ¿cómo
debo orar? Ø
Ore
por ellos con compasión. (Lc.
19:41; Rom. 10:1). Ø
Ore
por ellos persistentemente.
(Mt. 7:7). Ø
Ore
por ellos específicamente.
Incluya tanto los nombres, como lo que desea que Dios haga en sus vidas,
obviamente, que sean salvos. Tomado
de la revista: “Apuntes Pastorales”
COMENTARIOS
|